Como el pole dance cambió mi vida

Hoy quiero contar un poco sobre mi historia, desde antes de iniciarme en el pole, hasta hoy. Como este deporte y arte afectó mi vida y mi forma de ver las cosas.

En el 2010 llegué desde el norte de Italia, a Paraguay. Mi vida cambió radicalmente de un momento a otro. Bastó viajar unos 15.000 km, casi dos días de viaje entre vuelos y escalas, para llegar a este país tan diferente de donde crecí.




A mis entonces 18 años, tuve cambios repentinos en todos los sentidos. Nuevo colegio por este último año escolar, nuevas amistades, hacerme mi vida desde prácticamente cero. Mi rutina cambió totalmente, las comidas eran muyyy distintas y el clima ni que decir.

El cuerpo siente todo esto, y en los primeros 6 meses de vivir aquí, pasé de pesar 44 kg a 65 kg. Siendo bastante bajita, eso fue lo que más me afectó y me hizo más insegura de lo que ya era, me sentía gorda y fea. Pasé por varios intentos de dietas, ayunas, y muchos sentimientos de culpa al comer cualquier cosa.

Desde mi adolescencia, yo era una persona muy tímida e insegura. Siempre fui el objetivo de burlas de mis compañeros de colegio y esta situación empeoró mi timidez aun más. Hasta que, un video de pole dance me llamó la atención y me puse a buscar alguna academia donde podría aprenderlo. Encontré dos y un día de febrero del 2014, me decidí a probar una clase en la academia que me quedaba más cerca.

Así fue que me enamoré de este deporte, no quería dejarlo por nada y, lentamente, fui recuperando mi cuerpo antiguo, ya no de 44 kg pero bajé unos 12 kilos y quedé con los músculos marcados, lo que en mi vida nunca tuve. Al mismo tiempo, aprendía a colgarme de cabeza y hacer cosas increíbles, lo cual elevó mi autoestima y me hizo sentir que puedo ser linda y, por sobre todo, saludable.

Aprendí a aceptar mi nuevo cuerpo tal como era, a ser fuerte, a valorarme y valorar a los demás también. Conocí personas maravillosas e inspiradoras del mundo entero.

El pole no solo me ayudó en mejorar mi estado físico, sino y sobre todo, mi estado psicológico. Considero que hoy soy otra persona que algunos años atrás y, a pesar de seguir tímida, ya no lo soy en ese nivel extremo como antes. Ya tengo confianza en mi misma y, aunque sigo lejos de llegar adonde quiero, se que estoy en el camino y que puedo lograrlo.




Muchos piensan que soy rara, arrogante, que me creo, que soy fría o insensible, solo porque no hablo mucho (a veces si), o porque no demuestro mucho mis sentimientos. Simplemente no soy buena en eso, y tiene mucho que ver con mi timidez. Pero aun así, las personas que me rodean, saben lo que valen para mi, y se que también ellas saben como soy realmente.

Quisiera tanto poder mostrarle a todos, lo lindo que es este deporte, y lo tanto que a mi me ayudó a poder tener confianza en mí, la cual nunca antes tuve. Siempre fui extremamente tímida, lo cual durante mi vida entera llevaba a ser la excluida del grupo y la chica a quien todos maltrataban en el colegio. Ahora, ya se que valgo mucho como persona y profesional. Ya se que soy fuerte y que todo lo malo siempre nos ayuda a ser mejores y poder superar muchos obstáculos mas.

Quisiera tanto que todos puedan tener este sentimiento, de encontrar una pasión que les ayude a ser mejores como personas, y a ganar esta confianza que el pole me da día tras día. Y que puedan saber, que absolutamente nada es imposible si uno trabaja duro y cree en si mismo.




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Por Vanessa Veron Cattebeke  

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